Positivo cierre de año para las bodegas: vacancia estuvo por debajo del 5%

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Fueron cuatro años difíciles, pero la industria del bodegaje en la Región Metropolitana está terminando un ejercicio con un hito: por primera vez desde 2014 que baja del 5% en vacancia.

La absorción neta anual de espacios superó los 300.000 metros cuadrados, algo que no se veía desde 2013 y estuvo asociada a la entrada de nuevas superficies con altos niveles de precolocación. Así, este año se sumaron 285.290 m2 de nueva superficie.

El senior research manager de CBRE, Horacio Morales, señala que uno de los principales factores que influyó en los resultados fue la confianza empresarial, que se tradujo en proyecciones optimistas respecto a las ventas del comercio, impulsando con fuerza la demanda por superficie de bodegas.

Tradicionalmente los segundos semestres tienen una vacancia menor debido a varias festividades como Navidad, Año Nuevo y la época escolar desde febrero-marzo. “Esto se traduce en un aumento sustancial de las ventas del comercio y en general del consumo privado. Y es ahí donde los centros de bodegaje juegan un rol vital al disponer de la infraestructura para almacenar productos”, explica Morales.

Son seis los desarrolladores que aportaron a este importante ingreso de metros cuadrados para la industria: Bodegas San Francisco, Bodenor Flexcenter, Anya, Megacentro, Campos de Chile y Mersan.

En San Francisco los resultados fueron “mejor de lo esperado”. El gerente general, Alberto Fluxá, señaló que “hacia fines de año no había muchos metros disponibles. Es más, BSF terminó el año con menos del 1% disponible de un total de 1.600.000 m2”.

Y agregó que el crecimiento del e-commerce fue otro de los factores que influyó en los positivos resultados. Esto se tradujo en la construcción de más de 80 mil m2 en su centro Lo Aguirre en Pudahuel y también en la ampliación de centros regionales, como el de Chillán y Temuco.

En Red Megacentro -ver nota relacionada- el panorama fue similar. “La vacancia se ha comportado de manera diferente dependiendo de la ubicación y mercado, pero en general, 2018 fue un mejor año que 2017. Cerramos con un 3% de vacancia, mientras en 2017 con un 5%”, señaló el gerente general, Luis Felipe Lehuedé.

El factor festividades también produjo un alza en los precios de arriendo, pues debido a que muchas veces son contratos de corto plazo -alrededor de tres meses para cubrir el período que va desde Navidad hasta el inicio escolar-, sumado a la mayor demanda para una oferta limitada, “se tiende a ajustar los precios de cierre al alza, al menos en el corto plazo”, dice Morales.

Al viernes, el precio de arriendo en Santiago alcanza las 0,121 UF/m2.

 

Fuente: DF