Pequeños inversionistas afinan su mirada e incorporan nuevas variables

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Es verdad, los departamentos pequeños llevan con distancia la delantera entre quienes compran una propiedad para renta. Pero los inversionistas están cada día más sofisticados y están explorando una gama mayor de posibilidades.

Diego Simonetti, gerente comercial de inmobiliaria Sinergia, dice que hoy las personas apuestan por distintos espacios para invertir sus ahorros y ganar dinero en el mediano y largo plazo.

Las inmobiliarias, afirma, se han ido adaptando a los distintos perfiles de inversionistas. “Porque hay algunos inversionistas que esperan full rentabilidad y otros que quieren invertir a largo plazo, buscando una tranquilidad financiera a futuro. Ambos tipos son válidos”, indica.

Comenta Diego Simonetti que los modelos que se construyen en la actualidad van desde los departamentos estudio de un ambiente hasta los de cuatro dormitorios.

“Sin duda, se arriendan mucho más los de un dormitorio, porque también son los que más se ofrecen. Pero también está tomando fuerza el tipo ‘mariposa’ que consta de dos dormitorios con baño en suite y un espacio común con cocina. Este tipo de inmueble es considerado por parejas de amigos que quieren dividir gastos y lo toman como mejor alternativa que vivir solos. Y, a su vez, se dan otros casos, como en Las Condes, donde entre cuatro amigos buscan arrendar un departamento grande”, cierra Diego Simonetti.

Más opciones

Iarhemy Figueroa, gerente comercial de Empresas Armas, también opina que el abanico de posibilidades para los inversionistas da hoy margen para explorar diversas soluciones.

“Hay un segmento de clientes que prefieren adquirir un inmueble de mayor superficie, ya que están pensando en que sus arrendatarios serán familias que ocuparán el departamento por un tiempo más prolongado en comparación a si el ocupante es una sola persona. Esto le permite al inversionista un arriendo más estable en el tiempo”.

Sin embargo, señalan los expertos, pese a esta mayor dispersión en las alternativas escogidas, los departamentos pequeños seguirán reinando en el mercado de la renta.

Roberto Bascuñán, gerente general Norte Verde, indica que la demanda de los inversionistas “hormiga” se focaliza hoy en zonas o comunas con mayor plusvalía y creciente conectividad, principalmente los ubicados cercanos a una línea del metro.

“Los compradores prefieren edificios de 1 y 2 dormitorios y hasta 3.000 UF, que tienen rentabilidad a corto plazo (el que puede bordear el 10% anual), privilegiando proyectos a escala humana, de diseño atractivo y que incluya el equipamiento de mayor demanda. Hoy entre el 45 y el 60% de los propietarios son inversionistas, principalmente ejecutivos jóvenes”, explica el ejecutivo.

En este mismo sentido, Rodrigo Abufon, gerente comercial de Inmobiliaria Aconcagua, asevera que en su gran mayoría los inversionistas residenciales buscan propiedades en sectores de alta plusvalía y rentabilidad observada.

“Esto no solo pensando en los pequeños, sino también en los inversionistas de mayor volumen de compra. Los sectores de alta plusvalía están condicionados por un alto grado de accesibilidad y conectividad con los centros urbanos, tanto por los ejes viales actuales como los proyectados (futuras líneas de metro). Esto, además de la cercanía a diversos equipamientos de servicios y comerciales. Estas condiciones se toman en cuenta al considerar los usuarios finales (arrendatarios) de estas viviendas. En este caso, las preferibles son viviendas mayormente tipo estudio (1 ambiente); 1 dormitorio y 1 baño; 2 dormitorios y 1 baño, y 2 dormitorios y 2 baños (formato “espejo o mariposa”).

Énfasis en la precisión

Pero no solo existe una mayor sofisticación en la elección del tipo de producto elegido, sino también en el público objetivo al que se desea llegar por parte de los inversionistas, que hoy es un aspecto clave en la elección de una propiedad para renta.

María de la Luz Valdés, gerenta comercial de Bricsa, empresa Brotec-Icafal, explica que “las familias con estudiantes universitarios son un nicho de mercado interesante, especialmente para los proyectos ubicados en barrios universitarios o con centros de educación cercanos. Mientras que las parejas y jóvenes profesionales que están recién ingresando al mercado laboral, y aún no son sujetos de crédito, son otro nicho interesante porque buscan arrendar productos que el inversionista tiene a disposición, como departamentos pequeños, de un dormitorio, bien conectados y ubicados”.

En este sentido, señala Rodrigo Abufon que actualmente hay condiciones de demanda que hacen atractivo comprar una vivienda para inversión, por la demanda de profesionales jóvenes que buscan vivir solos; la proliferación de familias más pequeñas o en formación, y el impacto de la inmigración, “lo que permite que los inversionistas tengan rentabilidades en sus departamentos cercanas al 5,5% promedio y con un sector centro de Santiago que mantiene rentabilidades en torno al 6,2%.

Y también, señalan los expertos, se han diversificado el momento y la oportunidad de la compra, lo cual permite a los compradores planificar mejor el financiamiento de la propiedad.

Ello, señala Isabel Palma, gerente comercial inmobiliaria FG, porque hoy existen diversas modalidades de compra: en blanco, en verde o para entrega inmediata.

Por ejemplo, dice, en el caso de la compra “verde” hay un ahorro, ya que cuando la vivienda se entrega, en general al cabo de unos dos años, el valor de la propiedad es mucho más alto que lo pactado. Además, el comprador que no tiene recursos para cubrir el pie puede normalmente pagar hasta en 24 meses o más, en cuotas, entre un 10% y 20% que en la actualidad se exige. Es como la venta en blanco, pero con plazos más cortos, y las personas en general pueden visitar pilotos y ver en terreno lo que están comprando”, señala Isabel Palma.

Y en el caso de las viviendas compradas “en blanco”, dice, existen ventajas interesantes, entre las que destacan acceder a descuentos importantes en el precio de compra y alternativas para pagar el pie.

 

Fuente: El Mercurio