Las razones por las cuales una propiedad se devalúa en Santiago

Si está preocupado por que su propiedad se devalúa, podríamos decir que es un escenario muy poco probable. Para que esto pase, tendrían que construir una cárcel cerca de su casa o una autopista elevada que provoque mucho ruido y congestión, por ejemplo.

Casos extremos

Hay varias razones por las cuales una propiedad se podría devaluar. Aunque si bien son razones extremas, lo principal para que esto suceda es que disminuya la demanda por comprar la vivienda.

El arquitecto Iván Poduje, explica que cuesta mucho que se devalué una propiedad habitacional, porque en general, todas las propiedades suben de valor con el paso del tiempo, sólo que hay algunos barrios que suben más que otros.

“Lo que incide en el valor de la propiedad son temas estructurales como la ubicación, el entorno, la conectividad. Entonces, si tiene esos atributos ya logrados, es muy difícil que baje el valor de la propiedad. Tendría que pasar algo grave. Por ejemplo, que cerca de la casa se instale una autopista elevada y que genere ruido y congestión, que pongan un zoológico, que construyan una cárcel o eventualmente que construyan un colegio demasiado cerca que es muy transitado y tiene mucho flujo. En ese caso, puede afectar el valor como casa pero sube el valor comercial”, asegura.

Escenario lejano

Lo que ocurre al menos en Latinoamérica y se ve con claridad en Santiago es que los suelos para construir viviendas se vuelven escasos, la población aumenta y requiere de más metros cuadrados, más lugares donde vivir. Siempre hay demanda.

Según el Informe de Oferta Inmobiliaria del segundo trimestre de 2018, que presento este miércoles GfK Adimark, los precios de venta de viviendas nuevas en Santiago continúan al alza: en el caso de departamentos, el precio promedio es de 69,4 UF/m2 y 54,5 UF/m2, respectivamente.

Éstas casas de Maipú vieron afectadas su calidad de vida con el Metro. Lo más probable es que pasen a tener un giro comercial.

Teodosio Cayo, dueño de la consultora inmobiliaria Arenas & Cayo, comenta que son muy raras las condiciones en las que una propiedad se devalúa. Uno de esos casos sería una crisis financiera internacional como la “Gran Recesión”.

“Cuando hay un desincentivo a la presión de ocupación de suelo en esos casos, disminuye la demanda. Un ejemplo de esto es España cuando empezó la crisis de 2009. Hay sectores e  incluso pueblos que dejaron de existir precisamente porque las personas migraron y ya no existía demanda para el sector”, cuenta Cayo.

Que no cunda el pánico: esta situación es muy difícil en el escenario económico chileno actual.

“Las proyecciones en el corto plazo en Chile no apuntan a una situación como la que se vivió en 2009. Lo mas probable es que siga habiendo un aumento de precio en las propiedades en vez de devaluarse”, complementa el economista de la Universidad de Boston y académico de la Universidad Santo Tomás, Alejandro Puente.

Conectividad sin exagerar

Cayo explica que los puntos de atracción para términos de plusvalía o minusvalía tienen radios de incidencia, dependiendo de la cercanía al punto y el impacto que este genera es como el precio sube o baja.

“Por ejemplo, un aspecto positivo es cuando su propiedad está cerca del Metro. Lo más probable es que el punto de estación de Metro haga que los valores suban alrededor de este en radios de incidencia. Esos radios tienen que ver, por ejemplo, con cuánto hay que caminar para llegar a la estación. En el caso de puntos negativos, pasa exactamente lo mismo, pero de manera inversa”, ejemplifica.

Un caso excepcional de cómo el Metro pudo devaluar propiedades habitacionales es la situación que ocurrió en Maipu, en sectores en los que el Metro está elevado y quedó muy cerca de las casas.

“Es un efecto negativo y lo mas probable es que esas casas van a cambiar el giro de habitacional a comercial. Esto ocurre porque se deteriora la calidad de vida habitacional, pero se favorece la conectividad para el uso industrial o comercial”, dice Cayo.

El mercado tardó dos años en corregirse, explica.

 

Fuente: LUN