Camarote o cama nido: ¿Cuál es la mejor opción para el dormitorio de los niños?

 

Optimizar el espacio en un departamento o casa siempre será un dilema, especialmente ahora que se construyen viviendas cada vez más pequeñas por falta de suelo. El tema se vuelve todavía más complicado si es necesario que dos niños o jóvenes compartan una habitación y no caben dos camas.¿Qué comprar, un camarote o cama nido?

Medir la cama

“Es posible tentarse al ver una cama nido cerrada en una multitienda y pensar que es la solución”, dice Carla Roasenda, diseñadora docente de la UDP.

Sin embargo, explica, es necesario medir la pieza y también la cama abierta porque puede suceder que cuando ambas camas estén ocupadas no se puedan abrir las puertas del closet o habrá que sacar otro elemento de la habitación que se topa con ellas, como un velador.

“Cuando trabajé diseñando departamentos pilotos, me di cuenta de que los camarotes son más baratos que las camas nidos, pero más inestables. Tampoco son una alternativa ideal. En el retail es posible encontrar un camarote por $80.000, lo que es imposible con modelos de camas nido que incluso permiten guardar cosas cuando la de abajo no se ocupa para dormir”, destaca Roasenda.

Máximo espacio

“Si se busca aprovechar al máximo el espacio de la pieza, lo mejor es el camarote porque siempre habrá un espacio disponible para circular en la habitación”, opina Eduardo Abarca, diseñador y académico de la Universidad de Valparaíso. Para Abarca se puede tener bajo la litera un tipo de escritorio o un pequeño lugar de trabajo, si se instalan las camas en forma de L.

Cada uno en su cama

Pablo Llanquín, gerente de empresa de diseño de muebles Medular, aconseja que el camarote es la mejor alternativa si duermen dos personas en una habitación.

“Las camas nido tienen un problema: la persona que duerme abajo muchas veces no puede habitar su espacio. Un escolar tendría que abrir la cama para dejar sus cuadernos o una tablet sobre ella para no ocupar la de su hermano. Los niños y adolescentes necesitan sentir que tienen su espacio”, advierte Llanquín.

“Tiendas de origen europeo, como Ikea, tienen modelos de camarotes con carpas de lona incorporadas a las camas para que cada niño pueda aislarse si lo requiere”, destaca.

“Las camas nidos tienen un gran inconveniente si quienes comparten la habitación no se acuestan o levantan a la misma hora. Siempre uno termina molestando al otro”, estima Abarca.

¿Y hacer la cama?

Abarca considera que al adquirir un camarote es necesario tener presente dos incomodidades: la primera, el esfuerzo de hacer la cama en altura y la segunda, la altura de la habitación. ¿Cómo se sienta en su cama un adolescente si se golpea la cabeza en el techo? Por este motivo, recomienda buscar un camarote con altura media.

Roasenda dice que las camas nido también se transforman en un dolor de cabeza a la hora de hacer aseo, siendo necesario correrlas para limpiar debajo de ellas.

Junto con ello, con el tiempo será necesario cambiar el colchón y es muy dificil conseguir un modelo que sirva para una cama nido, teniendo que encargarlo a la medida.

La luz

¿Pueden los camarotes oscurecer las habitaciones? “No necesariamente”, contesta María José Noguera, de la empresa de interiorismo Estudio Noguera. “Influyen mucho más el tamaño de las ventanas y la orientación de la habitación, siendo mejor la nororiente para efectos de la luz. Importa más el color de la pieza, las cortinas  y cubrecama, que deben ser claros”.

 

Fuente: LUN