¿Es mejor comprar o arrendar una vivienda?

 

La geofísica Carolina Henríquez (32) es oriunda de Concepción y por trabajo se tuvo que mudar a Santiago en el año 2015, donde estuvo arrendando por dos años. Durante todo ese tiempo analizó si le era conveniente alquilar. En parte, dice que sí, dado que pudo cambiarse las veces que quiso: pasó por Ñuñoa, Providencia y Santiago Centro.

Sin embargo, hizo el cálculo y se dio cuenta que en un año gastó cerca de $3.600.000 en arriendo, lo que podía traducirse en 12 dividendos.

Luego se cambió de pega y fue a dar a Valparaíso, donde nuevamente arrendó un departamento. Ahí estuvo sólo un par de meses, pues la decisión de compra estaba asumida. Cotizó distintos créditos, buscó las tasas más bajas y encontró uno que financiaba el 90% de la propiedad.

El inmueble que a ella le gustó costaba $70.000.000, por ende, debía tener $7.000.000 ahorrados. Tenía cuatro millones ahorrados y el resto se lo prestó su mamá para no meterse en un crédito de consumo.

“El banco tardó cerca cerca de una semana en aprobar el crédito. Después de firmar el hipotecario, la constructora se demoró un mes en entregármelo”, recuerda.

Añade que en gastos notariales y otros, tuvo que tener cerca de $500.000.

¿Valió la pena? “Antes lo dudaba más porque no sabía si me salía pega en otro lugar, entonces creía que el departamento se iba a volver un cacho. Pero creo que es una buena opción, ya que lo puedo ocupar como inversión, arrendándolo, o bien lo puedo vender a un mayor precio. Pero es algo que queda para mí. Muchos invierten comprando autos, pero después se devalúan, en cambio el departamento no”, plantea.

Capacidad de crédito

Para Nicolás Izquierdo, gerente de estudios de Portal Inmobiliario, comprar o arrendar depende de la situación económica de cada persona.

“Si tiene pensado comprar, probablemente ahora sea una mejor opción hacerlo pues, ante el contexto económico, dentro de seis meses o un año más es probable que las tasas de crédito hipotecario suban”, señala.

Coincide Reinaldo Gleisner, consultor del área de brokerage de Colliers Internacional: “Si se tiene acceso a un crédito hipotecario y el dinero para costear un pie, lo más recomendable es invertir en un inmueble. Esto, considerando que en los últimos diez años el valor de las viviendas en la región Metropolitana se duplicó, y, debido a que los terrenos aptos para desarrollos inmobiliarios son cada vez más escasos, se proyecta que las propiedades continuarán con su tendencia al alza. Al comprar se gana en plusvalía, por lo que invertir en un inmueble es una muy buena forma de generar patrimonio”.

Cristián Gutiérrez, gerente de estudios de Arenas y Cayo, indica que si la persona tiene la capacidad de asumir el costo del pie, sin tomar un crédito en paralelo para solventarlo, es conveniente la compra de una vivienda.

¿Es buena inversión? 

Para Sergio Tricio, gerente general de la consultora en finanzas personales Ruvix, no existen inversiones mejores o peores, ya que cada instrumento de ahorro o de inversión tiene sus ventajas y desventajas, así como también se adecuan de manera diferente dependiendo del perfil del inversionista.

 En esa línea, admite que las inversiones inmobiliarias han tenido un buen comportamiento en los últimos diez años. No obstante, aclara que ellas requieren tiempo para su administración y también asumir algunos costos, como las contribuciones y comisiones al corredor de propiedades.

La sugerencia es invertir en varios instrumentos, entre ellos, los bienes inmobiliarios. “Pues permiten diversificar los riesgos y retornos en el tiempo”.

Los riesgos

“Existe la posibilidad de que la vivienda se financie con un crédito hipotecario y el pago del dividendo pueda ser pagado con el arriendo que se cobra. En consecuencia, si se tiene capacidad de endeudamiento hipotecario, es una buena opción ocuparlo”, asevera Tricio.

Dentro de los riesgos, el principal es la vacancia.

“Si no se arrienda la propiedad o el arrendatario no paga, el propietario o inversionista es quien tiene que hacer frente a ese compromiso. Por lo tanto, si la situación económica del país se ve fuertemente afectada y aumenta el desempleo, podría ser un riesgo la vacancia”.

 

Fuente: LUN