Nuevos equipamientos apuntarían hacia vehículos eléctricos y mascotas

 

Los proyectos de edificios residenciales viven un momento de transición. Sus espacios, comunitarios y privados, buscan adaptarse a los cambios tecnológicos y de hábitos.

Luis Ignacio Montalva, gerente general de Montalva Quindos Servicios Inmobiliarios, explica que hoy existe una inclinación muy fuerte hacia el cuidado del medioambiente, a la adaptación a los adelantos tecnológicos relacionados con la vida cotidiana, y a las nuevas formas de trabajo.

“Esto se manifiesta en aquellos edificios que incluyen zonas verdes o ecológicas destinadas al arrojo de diversos tipos desechos; la integración de tecnología antimicrobiana; la instalación de paneles solares que produzcan energía limpia; circuitos cerrados de televisión y la incorporación de ‘club house’ para grupos familiares”.

Ejemplos de ello son los proyectos en que están incorporando habilitación del shaft ecológico, que consiste una sala de basura destinada al reciclaje; la iluminación led en espacios comunes para disminuir el consumo eléctrico, y la evaluación de la incorporación de sistemas fotovoltaicos en sus edificios.

Futuro eléctrico

A su vez, otra tendencia que viene fuerte es el impulso a la electromovilidad.

David Cabieles, jefe del Proyecto de Movilidad Eléctrica de la Agencia de Eficiencia Energética, explica que si “se consideramos un escenario BAU (Business As Usual), para el 2040 el 13,7% de las ventas totales serán vehículos eléctricos. En este sentido, la oferta debe suplir una demanda de 300 millones de cargas al año, en las cuales se contempla que el 55% de las mismas será residencial, 17% serán realizadas por flotas corporativas y el 12% serán en los lugares de trabajo”.

Señala el experto que “es importante entender que en el corto plazo los puntos de carga urbana deben ser un referente para entregar información y desmitificar problemáticas de infraestructura; esto, con el fin de facilitar la masificación de estos vehículos y recibir en el corto plazo los beneficios técnicos y ambientales de esta tecnología. Para el caso residencial, se requiere definir estándares mínimos para concebir, desde el diseño, los requerimientos técnicos y espaciales que requiere la carga intradomiciliaria. Actualmente, los costos por adecuar un punto de carga en un departamento varían entre 1 y 1,5 millones de pesos, según la necesidad técnica. Por lo tanto, las inmobiliarias juegan un papel determinante al incluir en sus proyectos puntos de carga, tanto individuales como compartidos”.

En este sentido, distintas inmobiliarias han lanzado proyectos el que dentro de su equipamiento de vanguardia consideran estacionamientos habilitados para conectar kits de carga de autos eléctricos, con el fin de responder a la demanda creciente que se espera de este tipo de vehículos en la capital en los próximos años.

Asimismo, están en auge los proyectos nuevos vienen diseñados y cuentan con la factibilidad técnica para que el cliente que tenga un auto eléctrico pueda hacer la instalación de un punto de carga con Enel.

Mascotas en alza

Otra tendencia que se expande son nuevos los espacios pensados para mascotas.

En proyectos de La Florida, cuentan con una Pet Zone en las áreas verdes que está equipada con bebederos, juegos para perros, asientos y zonas de sombra, así como de dispensador de bolsas para desechos.

Además, en un proyecto de estacionamientos en Las Condes, dispusieron un estacionamiento especial para que pueda ubicarse un carro lavamascotas, con conexión a red de agua. Y, en ese mismo proyecto, los departamentos tienen puertas de logias con abatible para que las mascotas puedan entrar y salir. Todo ello, acompañado de un manual de convivencia para evitar conflictos por las mascotas.

 

 

Fuente: El Mercurio