Estallido social agudiza retroceso de ventas de departamentos al cierre de 2019

fdi, mercado inmobiliario, internacional, francia, paría, precios, viviendas

Los efectos de la crisis social ya se empiezan a notar en la venta de viviendas. Según un análisis realizado por Colliers International, en el último trimestre del año se observó una disminución de 26% en las promesas de compra de departamentos nuevos en comparación al mismo período de 2018, y 38,4% respecto del trimestre inmediatamente anterior. Esto significó la comercialización de 3.686 unidades en el período.

El consultor associate de Estudios Inmobiliarios de Colliers, Juan Hornauer, explica que pese a que se viene observando una tendencia a la baja en el stock de unidades desde hace al menos dos años producto de la aplicación del IVA y planos reguladores más restrictivos, la crisis agudizó esto, debido a que la demanda está más cautelosa y además los inmobiliarios han decidido posponer proyectos.

“Bajo un escenario de incertidumbre económica y laboral, la decisión de compra de una vivienda en muchos casos es postergada a la espera de mejores expectativas. La contracción de ventas se observó prácticamente en todas las comunas analizadas, pero especialmente en Estación Central y San Miguel que presentaron una mayor disminución de unidades comercializadas”, señala.

Pese a que tanto Ñuñoa como Santiago han sido foco de las manifestaciones sociales, siguen liderando en número de promesas realizadas. Mientras que la primera alcanzó los 568 departamentos, la segunda bordeó las 500 unidades.

Hornauer explica que, en el caso de Santiago, las preferencias de compra se han dado en sectores que no estuvieron directamente expuestos a los saqueos y destrozos que se observaron, por ejemplo, en Plaza Italia. “Siempre ha existido una gran demanda por vivir en Santiago Centro por ser una comuna de importantes fuentes laborales, estar bien conectada y por poseer un gran nivel de equipamiento comercial y educacional”, dice.

Otro indicador que refleja el impacto de la crisis es la velocidad de venta. Actualmente un departamento demora 17 meses en promedio en venderse, y el experto dice que podría sufrir un alza, pero moderada, ya que los últimos años se ha observado que en los primeros trimestres las ventas tienden a aumentar.

Si bien los precios no debieran presentar una variación significativa en el corto plazo, debido a que existe una oferta limitada y que podría acotarse aún más producto del contexto social, las inmobiliarias igualmente han desplegado estrategias de venta.

“Se han observado proyectos en venta con promociones y descuentos, sobre todo en los con entrega inmediata y de inmobiliarias con capital de trabajo limitado”, señala Hornauer.

Proyecciones

Desde Colliers International prevén que la venta de viviendas vuelva a caer este trimestre.

Además -dice el experto-, la base de comparación del primer trimestre de 2019 es mayor que la del cuarto trimestre de 2018, por lo que la variación podría ser aún más negativa que la que se registró recién.

“Si bien las inmobiliarias han retomado la comercialización de los proyectos en sala de ventas, la demanda aún está cautelosa a la espera de mejores expectativas”, dice.

Respecto a la velocidad de venta, el que se profundice o no dependerá directamente de cuántos proyectos ingresen y de cómo se comporte la venta en estos primeros meses del año.

La producción de departamentos por su parte, podría ralentizarse, ya que los que se encuentran en etapas iniciales de su desarrollo, postergarían el inicio de ventas a la espera de mejores expectativas.

El mercado de casas se vio impactado, pero en menor medida, reportando una baja en sus ventas de 13% interanual (819 unidades versus 1.186 del mismo período de 2018). Esto se explica debido a que es un mercado más pequeño y no cuenta con una participación tan relevante de pequeños y medianos inversionistas, como sí ocurre en el caso de los departamentos.

Fuente: DF

Leave a Reply