Precios de viviendas no caerían en 2020, pese a fuerte baja de inversión en construcción

Un adverso escenario en materia de inversiones y empleo enfrentará este año el sector de la construcción, que podría ser uno de los más afectados por la destrucción de empleos por los efectos de la agitación social que vive el país, coinciden en esta industria y economistas.

Pese a este escenario, que considera igualmente una fuerte merma en la inversión en obras habitacionales privadas, los precios de las viviendas no descenderían.

La Cámara Chilena de la Construcción (CChC) proyectó que la inversión en el rubro construcción en 2020 caería 7,7% hasta los 622,8 millones de UF, luego de avanzar 3,3% en 2019. El gasto en el componente infraestructura bajaría 5,4% este año, mientras que el área vivienda retrocedería 11,9%.

En este escenario, destaca la merma esperada para el mundo de la vivienda privada, en la cual la disminución de inversión sería de 15,5%, ya que se ha postergado el inicio de nuevas obras inmobiliarias ante la preocupación por la agitación social.

La CChC prevé que es 2020 se destruirían más de 40 mil puestos de trabajo en este sector y la cesantía llegaría a 12% en el primer trimestre, el peor dato desde 2010. Hoy, el desempleo en esta industria ronda el 8%.

El congelamiento de obras ha afectado a los segmentos de viviendas de precios altos y segunda vivienda, además de las que son demandadas por los denominados inversionistas “hormiga”, que adquieren unidades para destinarlas a renta.

“Nos enfrentamos a un escenario complejo y la clave para enfrentarlo es cambiar las expectativas de las personas respecto de su situación en el futuro y dar las certezas necesarias para que se active la inversión privada”, comentó el presidente de la CChC, Patricio Donoso.

Con relación al desempleo del sector construcción, Joseph Ramos, economista de la Universidad de Chile, afirmó que subirá por la menor cantidad de proyectos.

En materia de precios de las viviendas nuevas, el gerente de Estudios de la CChC, Javier Hurtado, indicó que no bajarían, pero sí podrían estabilizarse. Esto, porque si bien existe una menor demanda, eso se produce en un escenario de disminución de la oferta.

Hurtado agregó que sólo entre 10% y 15% de la oferta disponible en los últimos años corresponde a unidades terminadas, mientras que el resto se trata de viviendas en “verde”. Esta situación permite a las empresas controlar el avance de sus obras y acelerarlo si ven una mayor demanda.

Fuente: El Mercurio

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