Economía cae menos de lo previsto en junio y alienta expectativas de recuperación

La contracción de 12,4% que registró en junio el Imacec, comparado con igual mes del año anterior, sorprendió al mercado, cuyas expectativas se habían situado en un rango entre -15% y -17%.

Pero lo que más sorprendió a los expertos es que el Imacec desestacionalizado -que limpia de factores puntuales del mes- creció 1,7% en junio respecto de mayo, pasando de 96,6 puntos a 98,2 puntos. La mayor actividad se produjo pese al mayor confinamiento que hubo en el sexto mes. Si bien los analistas son cautos para afirmar que lo peor ya pasó, el dato sí alentó las expectativas de que la recuperación estaría comenzando.

El Banco Central informó que el Imacec minero creció 2,2% y el no minero retrocedió -14%, donde las actividades más afectadas por la emergencia sanitaria fueron los servicios y la construcción, y en menor medida, el comercio y la industria manufacturera. Entre los servicios, destacan las bajas en educación, transporte, restaurantes y hoteles, y servicios empresariales.

Con el Imacec de junio la economía acumuló en el tercer trimestre una caída de 14%, y sería el más negativo del año.

“En términos desestacionalizados, y con respecto al mes anterior, el Imacec minero aumentó 1,1% y el no minero lo hizo con 1,7%”, señaló el reporte del instituto emisor. Resultado que a Alejandro Fernandez, economista y socio de la consultora Gemines, le parece “contraintuitivo”. Nadie esperaba un aumento mes contra mes, y menos aún en circunstancias en que la cuarentena en junio fue mucho más estricta que en mayo, lo que hacía presumir que la actividad tendría que reducirse todavía más, especialmente en el sector no minero.

Si bien el economista advierte que estos datos pueden ser corregidos por el Banco Central , también estima que las cifras algo mejores podrían provenir del comercio y algunos servicios que, habiéndose adaptado a las nuevas condiciones, entraron a las ventas por internet o delivery, y lograron generar más actividad que en los meses anteriores.

Junto con destacar que los resultados son positivos, el economista de EuroAmérica, Felipe Alarcón, no descarta una marcha atrás en la reapertura, a la luz del rebrote del covid-19 en Europa y Asia que también podría producirse en Chile. Por ello, dice que no es posible afirmar que podría tratarse de un punto de inflexión, como afirmara el ministro de Economía.

Más optimista es la economista y académica de la Universidad de los Andes, Cecilia Cifuentes. “En junio hubo más gente en cuarentena que en mayo y fue el mes más negativo en términos de contagios, con las expectativas muy castigadas, todo lo cual hace pensar que ese fue el punto más bajo”, dice la académica. Estima que de alguna forma la actividad económica ha podido adaptarse a las restricciones y la economía está funcionando en forma más digital.

Más allá de las restricciones de facto es lo que probablemente influyó en el resultado, sugiere Felipe Jaque, economista jefe del Grupo Security, mencionando el efecto en sectores de servicios ligados al comercio.

Ve un punto de inflexión que se materializa y que a partir del tercer trimestre se empieza a recuperar un poco la actividad. Lo que está por verse, dice, es si se replica la flexibilidad, que mostró la economía post crisis social al recuperarse rápidamente durante los primeros meses de este año.

Los riesgos

Cifuentes ve difícil hacer proyecciones dado que hay otra crisis muy impredecible, y es cómo va a evolucionar el plesbicito sobre la Constitución, a lo que se suma la violencia en la Araucanía y el riesgo de que se replique en otras zonas del país. “La variable más imprevisible es de la institucionalidad, orden público y Estado de Derecho. Dejando de lado la variable institucional, podríamos estimar para este año una caída acotada en la actividad de 6%”, dice.

Con el retiro del 10% de los fondos de pensiones, analistas ajustaron sus proyecciones para el tercer y cuarto trimestre de 2020. Para el tercer trimestre, el BCI ajustó desde -12,9% a -4,5% su estimación, y desde -3% a -2,6% para el cuarto trimestre, y proyecta una caída de 5,7% en 2020, dice Sergio Lehmann, economista jefe del banco.

Hacia 2021, el economista jefe del Banco Santander, Claudio Soto, prevé un crecimiento de entre 4% y 5% fuertemente incidido por las bajas bases de comparación, lo que dependerá fundamentalmente del avance de la pandemia y la capacidad de volver a una situación de mayor normalidad en la movilidad e interacción social.

Credicorp Capital proyecta una expansión de 5% en 2021. “Seguimos viendo significativos riesgos a la baja en la actividad económica hacia adelante, no solo en Chile, sino en el resto del mundo. En Chile, porque las cuarentenas se han alargado más de lo esperado, a lo que se suma el debate constitucional”, dice el economista jefe de la institución financiera, Daniel Velandia.

Fuente: El Mercurio