A menos de un año de que entrara en vigencia el nuevo sistema tributario, nacido del acuerdo entre el gobierno y la oposición en noviembre del año pasado, los impuestos no salen de la palestra.

Esto, ya que por un lado el gobierno prepara un proyecto de ley para ajustar o eliminar algunas exenciones del sistema, que en su conjunto al año le restan alrededor de US$ 9.000 millones en ingresos al Fisco; mientras que en la otra vereda, la oposición empuja una reforma constitucional para crear un tributo de 2,5% para las más altas fortunas del país, con el fin de recaudar fondos para enfrentar la emergencia social.

Mientras las partes aún están lejos de alcanzar un entendimiento respecto a los próximos cambios tributarios a realizar en el país, un informe elaborado por Tax Foundation incluye a Chile en el grupo de 15 países que en el último año han modificado sus impuestos a la propiedad.

El reporte, que toma como base los registros de reformas tributarias de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), incluye a Chile por la modificación que realizó en 2019 al gravamen a los bienes raíces, aplicando una sobretasa a las contribuciones para las propiedades con un avalúo fiscal superior a $ 400 millones.

Dicha sobretasa se aplica por tramos y tiene un piso de 0,075% y un techo de 0,275%. El cambio comenzó a regir este año y ya ha recaudado más de US$ 120 millones.

Así, Chile se ubica junto a Francia, Alemania, Grecia, Italia, Lituania y Turquía entre las naciones que modificaron la tributación delos bienes raíces.

Por el lado galo, se estableció una reducción en las contribuciones hasta 2023 para los contribuyentes con ingresos superiores a 27 mil euros este año, que no aplicará para quienes tengan más de una propiedad. En Alemania, se aprobó una nueva ley que postergó hasta 2025 el recálculo del impuesto a los bienes raíces, luego de que en 2018 el Tribunal Constitucional declarara la ilegalidad del mecanismo anterior que permitía que contribuyentes en una misma área pagaran diferentes impuestos, pese a que la propiedad tuviera un mismo valor.

Grecia aumentará el tope exento, desde un valor de propiedades de 250 mil a 300 mil euros. Italia este año equiparó el impuesto territorial local con el tributo a los servicios municipales. Además, a partir de 2022 el impuesto podrá ser usado como crédito contra los gravámenes corporativos.

Lituania, en tanto, aumentó de 0,3% a 0,5% la tasa mínima para gravar las propiedades comerciales y redujo el tope exento para bienes no comerciales desde 220 mil a 150 mil euros. Mientras que Turquía creó un nuevo tramo para los inmuebles con un valor superior a 5 millones de liras, con una tasa que oscilará entre 0,3% y 1%.

Otras modificaciones
El reporte también da cuenta de varios países que modificaron o crearon impuestos al traspaso de las propiedades. Este es el caso de Argentina, que introdujo un gravamen de 30% a la adquisición de bienes y servicios en moneda extranjera.

Irlanda, por su parte, aplicó un tributo de 1% enfocado en las adquisiciones de empresas que cumplan ciertas condiciones, como cuando se cancelen las emisiones de acciones de una compañía adquirida. En sentido contrario, Corea del Sur redujo a 0,10% y a 0,25% el impuesto a las operaciones bursátiles en el Kospi y el Kosdaq, respectivamente, para incentivar la inversión.

Países bajos aumentó desde 6% a 7,5% el tributo de timbres a las propiedades no residenciales y de 6% a 7% el gravamen aplicable a las transferencias de dichos inmuebles. En cambio, Polonia recortó de 2% a 0,5% el impuesto a las transacciones civiles. Mientras que este año se discute en España un impuesto de 0,2% a las transacciones bursátiles que involucren a empresas españoles con una capitalización de mercado superior a los 1.000 millones de euros.

La discusión por el impuesto a la riqueza

El tributo que grave el patrimonio de los grandes contribuyentes no es un tema de debate solo en Chile. Argentina acaba de aprobar uno progresivo que parte en 2% para las fortunas desde US$ 2,5 millones y tiene un techo de 3,5% para el patrimonio superior a los US$ 35 millones. Eso para los bienes que se ubiquen en el país, ya que si están en el exterior la tasa puede alcanzar un máximo de 5,25%.

Si bien no es un impuesto a la riqueza per se, Dinamarca acordó eliminar la exención del impuesto a la herencia para los dueños de empresas. En sentido contrario, Irlanda aumentó el tope exento para el gravamen que se aplica a los herederos directos, desde 320 mil a 335 mil euros. En tanto que Noruega aumentó la base imponible de su impuesto a la riqueza al eliminar una exención a las provisiones para las nuevas empresas.

Fuente: DF

Leave a Reply