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A diferencia de 2020, este año la construcción ha podido funcionar con una mayor normalidad en cuanto a la realización de las obras, pero sigue enfrentando un conjunto de dificultades entre las que destaca la escasez de mano de obra.

En efecto, desde los gremios del sector y las empresas destacan la dificultad para encontrar trabajadores para las faenas. El vicepresidente de la Cámara Chilena de la Construcción, Carlos Zeppelin, explica que mientras en octubre de 2019 el rubro sumaba 803.900 trabajadores, ahora esta cifra bajó a 729.470 personas (según la última cifra oficial a mayo), lo que “hace suponer que existe un número importante de puestos de trabajo que aún no han sido ocupados”.

Cuenta que la falta de trabajadores se hizo notoria cuando se reactivaron las obras privadas que consiguieron operar en las zonas en cuarentena: “A partir de ese momento, empezó a quedar en evidencia las dificultades para incorporar trabajadores”.

Según Zeppelin, entre las razones de este déficit se encuentra el hecho que grupos de personas han optado por no reincorporarse al mercado laboral por temor a contagiarse, como también que habría trabajadores que prefieren desempeñarse en el área de mejoramiento de viviendas de forma independiente.

El director ejecutivo de la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios (ADI), Vicente Domínguez, coincide en la incidencia de ambos factores y suma el efecto de las ayudas estatales como los los bonos, o bien los retiros del 10%.

Las inmobiliarias también confirman que la falta de mano de obra es una realidad. El gerente de Constructora Armas,Rodrigo Vargas, identifica que la escasez de trabajadores es más aguda en las funciones más especializadas como enfierradores, carpinteros de moldaje y ceramistas. Asimismo, considera que la detención de obras del año pasado afectó la “fidelización” que se había forjado con los trabajadores y muchos no han vuelto.

“Otro factor es que como industria todos retomamos la actividad en procesos similares, eso hace que la distribución de los profesionales se haya complejizado”, plantea.

Para el segundo semestre, el sector espera una mantención del déficit de trabajadores. En la CChC prevén que cuando “las ayudas directas del Estado vayan siendo reemplazadas por incentivos a la contratación, el problema de escasez de mano de obra podría tender a normalizarse hacia fines de este año o comienzos del próximo”.

Domínguez también considera que “no habrá cambios radicales” en esta materia durante los últimos seis meses de este año.

Medidas para atraer trabajadores
Desde el sector están llevando a cabo distintas acciones para sortear la falta de trabajadores.

En la CChC, su vicepresidente cuenta que crearon el portal web Trabajos en Obra para facilitar el contacto con las empresas con los trabajadores cesantes. Junto con eso, cuenta que están desarrollando una campaña que promueve la vacunación en el sector.

En cuanto a las acciones de las empresas, Zeppelin señala que “ante este escenario nuestro sector ha respondido mejorando los salarios”.

En este punto coincide Javier Paut, gerente de proyectos de Inmobiliaria Norte Verde, firma que ha generado incentivos económicos adicionales. Pero aún así, precisa no ha sido suficiente: “Sigue faltando mano de obra, por lo que algunas faenas han sufrido un retraso”.

Impacto en precios

Paut cuenta que la dificultad para captar mano de obra, junto con los protocolos sanitarios y escasez de materiales, ha provocado que “los costos de la construcción suban alrededor de un 10%”.

Esta situación la mira de cerca la ADI. Domínguez advierte que “el alza de los precios de vivienda no puede continuar, ya que aleja más a los posibles compradores”, añadiendo que mantener los valores finales de los inmuebles “es casi imposible con la situación difícil en materia de insumos y mano de obra”.

Fuente: DF

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