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Desde hace meses el sector de la construcción lidia con serias dificultades para desarrollar proyectos, y desde el gremio proyectan que el escenario nacional se tornará aún más complejo este año. Así lo reveló el último informe MACH publicado por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), el cual pronostica una desaceleración de 3% en la inversión en el sector para 2022. Es decir, casi un punto porcentual más que la proyección realizada en enero de este año, que anticipaba una caída de 1,9%.

Entre los factores, la Cámara apunta al elevado costo de los materiales de construcción, entre otros, como el gran determinante del “deterioro” del escenario futuro. El informe indica que en el último año el valor de los materiales ha subido alrededor de cuatro veces más que el Índice de Precios al Consumidor, y las obras de ingeniería civil figuran como las más golpeadas.

El Índice de Precios de Productor (IPP) de las edificaciones en altura pasó de un 19,5% en 2021 a un 32% en febrero de este año. En el caso de la construcción de edificios, este índice pasó de un 16,8% en el año pasado a un 28% en 2022. Y en las obras de ingeniería civil, el IPP experimentó un alza de un 19,8% en 2021 a un 32,5% en el segundo mes de este año.

Este aumento general de 4,1 veces por encima del IPC a febrero de 2022 (7,8%) se traduce en que, por ejemplo, en que el “costo de construcción de edificios de departamentos ha aumentado 12% en un año y 16% el de casas”, explica Javier Hurtado, gerente de Estudios de la CChC.

Impactos en viviendas y OOPP

Si bien el alza del costo de los insumos implicó un incremento anual de costos de construcción de un 17% para las viviendas en altura, y de un 14% para la construcción de casas, el sector privado no ha sido el único afectado, ya que el efecto también se extiende a las obras de infraestructura pública.

Entre los datos más relevantes que destaca el informe MACH es que actualmente existen 23 contratos de edificación pública mandatados por el Ministerio de Obras Públicas (MOP) -avaluados en US$ 413 millones- que sufren problemas para su continuidad.

Asimismo, la gerenta general de la CChC, Paula Urenda, indicó que el sector reporta 55 proyectos de integración social que ingresaron en 2020 y que actualmente se encuentran en calidad de “renunciados”, es decir, que las empresas detrás de estas obras dieron un paso al costado. Y a lo anterior se suman otras 27 obras que aún no inician su ejecución, de manera que en total suman una 15 mil viviendas que no han podido entrar al sistema.

Paula Urenda explicó que a pesar de que los subsidios han aumentado, también lo ha hecho la calidad de las viviendas y por lo tanto, “las unidades han caído mucho”.

“Dado que los contratos son a precio fijo y a suma alzada, hay muchos contratistas que no están logrando llegar a los ingresos necesarios para solventar esos costos. Y eso hace que renuncien”, señaló la gerenta general de la CChC.

Fuente: DF

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