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Lo que partió con decenas de consultas, ahora se transformó en hechos consumados. En los últimos seis meses, los chilenos han adquirido unas 50 propiedades en Uruguay. Hasta antes de este boom, no compraban más de dos al año, según un análisis de la consultora charrúa Moebius. Esto se traduce en un crecimiento de nada menos que 2.400% en doce meses.

Estas nuevas inversiones dejan en evidencia que Uruguay ya no es sólo destino para los argentinos y brasileños, que buscan invertir en esta nación de 3,5 millones de habitantes: varios chilenos también están optando por poner parte de sus fichas -especialmente en el negocio del ladrillo y el cemento- en la banda oriental del Río de la Plata. Y otros tantos están preparando su desembarco.

“Desde hace algunos meses, existe un movimiento notoriamente superior en el rubro inmobiliario, muy por encima del año pasado. Se debe a inversores extranjeros, principalmente argentinos y chilenos, y también peruanos, con la idea de invertir y en busca de Uruguay como país de residencia”, explica Gonzalo Martínez, director ejecutivo de Moebius.

Para atraer inversionistas y residentes, el presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, impulsó en 2020 una batería de medidas tributarias para atraer nuevos habitantes al país.

“Los chilenos solían tener un sentido de pertenencia con su moneda y tenían un nivel de dolarización muy bajo. Ahora, hay una fuerte corriente de abrir cuentas en dólares e invertir fuera de su país. Dejan de mirar a Miami y España; ahora se orientan a Uruguay (Montevideo y Punta del Este), que es su nuevo destino de inversiones”, afirma Martínez.

Detalla que los interesados son, por lo general, hombres de 35 a 55 años, empresarios y profesionales. Son decididos y directos, destaca. “Están acostumbrados a invertir en propiedades, conocen del tema, y muchas veces consultan hasta por edificios enteros. Se interesan por la apertura de cuentas bancarias. Buscan rentas altas y, sobre todo, las exoneraciones impositivas”, afirma.

El experto dice, además, que ya hay empresas desarrolladoras y constructoras chilenas buscando terrenos para construir edificios y viviendas en Uruguay.

Entre los incentivos para invertir en ese país, el experto destaca las exoneraciones impositivas por 10 años para la llamada vivienda promovida. Esta se fundamenta en la Ley 18.795, creada en agosto de 2011, que tiene como objetivo facilitar el acceso a un hogar, tanto en compra como en alquiler dirigidos a sectores de ingreso medio y medio bajo.

La normativa promueve la inversión privada en viviendas de interés social mediante la asignación de exoneraciones tributarias por 10 años a constructores, desarrolladores y propietarios de viviendas, cuyo destino sea la venta o el arrendamiento.

Una de las exoneraciones impositivas más importantes, y que vinculan directamente con el inversionista de propiedades, es que no debe pagar el impuesto a los arriendos, que en Uruguay es de 10,5% mensual, precisa Martínez.

Explica que, a la fecha se finalizaron más de 13 mil viviendas, mientras que 5.200 se encuentran en construcción.

Además, el experto señala que el valor del metro cuadrado es más bajo en Montevideo que en Santiago. “En la capital de Chile está en US$ 3.054, mientras que, en su par uruguaya, en zona de vivienda promovida, el valor del m2 está en US$ 2.200. En Punta del Este se encuentran algunos edificios por US$ 1.800 el m2”, precisa el CEO de Moebius, quien afirma que la rentabilidad está en 3% y 4% en Chile, mientras que en Montevideo se pueden encontrar rentas anuales del entorno del 6%.

Fuente: DF

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