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Tras el plebiscito del 4 de septiembre varios sectores de la industria vieron el triunfo de la opción rechazo al texto propuesto por la Convención Constitucional como una nueva oportunidad de entregar certezas a los inversionistas. Una de ellas fue la construcción. Y aunque el efecto de la votación no es el mismo para todas las empresas del rubro, valoran en conjunto lo que esto puede significar para el negocio.

Grupo Alpha Inmobiliaria es una de ellas. Max Schnitzer, gerente general de la compañía con más de 20 años de experiencia, cuenta que desde hace unos meses la empresa venía “bajando el ritmo de inversión en forma importante”. Pero “con este resultado, retomaremos inversiones que estaban detenidas”, dice.

Asimismo, Schnitzer agrega que dentro de los próximos 60 días lo harán respecto de tres proyectos en la comuna de Estación Central, los cuales retomarán su curso de manera pausada. “Tomarán al menos seis meses en partir nuevos proyectos y con las tasas de interés actuales podría tomar mucho más. Los costos de fondos son muy altos para el mundo inmobiliario”, comenta.

Mientras que, en términos de resultados, el ejecutivo indica que desde la empresa ven efectos positivos en la inversión en el sector, tales como “la confianza que se buscará respecto a la reforma tributaria que será más pausada, ayudando al crecimiento y al empleo”, sostiene. Y añade que pese a esto, “se requieren más señales y tiempo para que estos efectos se activen”.

Por otro lado, Rodrigo Boetsch, gerente general de la Inmobiliaria Boetsch, sostiene que si bien, desde la firma miraban “con preocupación lo que pudiese ocurrir en el país”, el plan de inversión quinquenal “no se estaba viendo alterado significativamente por el resultado del plebiscito”. Pues, más allá de realizar cambios estructurales, Boetsch optó por “modificar el tipo de proyectos” al cuál enfocarse.

“La situación económica que ha ralentizado los proyectos de mercado nos ha hecho subponderar este tipo de iniciativas en nuestro plan de inversión”, indica el ejecutivo. Y agrega que las “iniciativas con subsidio, de mercado y multifamily siguen su curso normal”. “Estamos a la espera de la actual adjudicación de proyectos de integración social, donde hicimos también una fuerte apuesta”, comenta.

Esto, mientras que bajo una mirada un poco más alejada de las expectativas, se encuentra Pablo Arentsen, gerente inmobiliario de Exxacon, quien dice que aunque “la estrategia de desarrollo a mediano y largo plazo no estaba particularmente detenida a la espera de este resultado”, al triunfo del rechazo “sí permitirá acelerar ciertos desarrollos o iniciarlos en mejores condiciones”.

“No genera un cambio estructural en el negocio, principalmente por las necesidades y déficit de vivienda que tenemos en el país, pero sí mejora las expectativas de inversión de los distintos actores que participan en la industria. Creo que genera buenas expectativas principalmente a nivel de financiamiento bancario y fondos de inversión respecto a las proyecciones del negocio a largo plazo”, explica.

Nuevas oportunidades de acuerdos

Respecto del nuevo proceso de redacción de una nueva carta magna en el que se podría adentrar el país nuevamente, Max Schnitzer de Alpha Inmobiliaria comenta que “debe ser un pacto político y social”, y que no solo ayude a salir a Chile de la crisis social, sino también a controlar la inflación “y la recesión que se nos viene el 2023, que se proyecta más profunda de lo esperado”.

Desde Boetsch, coinciden en esta visión. Rodrigo Boetsch señala que desde la compañía esperan que “este nuevo proceso constituyente que recién se está abriendo y que probablemente nos tendrá atentos por un año más, se lleve a cabo en medio de un clima de respeto cívico sin ningún tipo de violencia”. Y añade que “la variable plebiscito no es la única que estaba inyectando cuotas de incertidumbre al sector inmobiliario y a la economía en general”.

Esto, porque según el ejecutivo de la empresa, “son varios los factores, externos e internos, los que han configurado un escenario más complejo, que de hecho viene de ratificar el Banco Central”. E indica que “habrá que observar cómo se abre la nueva etapa constituyente para ver si esa incertidumbre sigue avanzando hacia una mayor certeza”.

Y por su lado, desde Exxacon apoyan esta tesis. Pablo Arentsen comenta que tras los resultados del domingo anterior, la incertidumbre “no se elimina completamente, pero sí la minimiza bastante”. Esto, ya que el resultado entrega un marco para desarrollar una propuesta futura más acorde a lo que el país pide en su mayoría, y no la imposición de un lado u otro, explica.

“Nos entrega una nueva y muy buena oportunidad de generar un gran acuerdo nacional donde claramente todos deberán ceder, pero en el que prime el sentido común de lo que necesita la sociedad chilena a futuro, pero sin dejar de mirar lo bueno que hemos hecho en estas últimas décadas”, sostiene.

Y bajo una mirada de futuro, agrega que “al igual que la gran mayoría de los chilenos”, espera que “esta nueva oportunidad se base en los grandes acuerdos (…), respetando nuestra historia y las cosas buenas -que son muchas- que hemos hecho en esto últimos 30 años”. Y a esto se suma la idea de que “el proceso no sea tomado sólo por un grupo en particular, y que la salida sea aprobada por una inmensa mayoría de nuestro país”.

Fuente: DF

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